JUAN CARLOS BERDONCES VITORIA.05/08/2011
A lo grande. La fiesta en la capital arrancó ayer con unas cifras a tener en cuenta. Tanto por el número de personas que, como manda la tradición, se dieron cita en la plaza de la Virgen Blanca para recibir a Celedón -unas 50.000, similar al año pasado-, como también por el número de botellas que fueron retiradas por los servicios de limpieza; en total 14.000, según fuentes municipales.
A pesar de que la cifra es «ligeramente inferior» al 4 de agosto de 2010, resulta evidente que el mensaje lanzado en los días previos al Txupinazo desde el Consistorio -el mensaje decía que 'una bajada de Celedón sin vidrio es más segura para todos'- sigue sin ser asimilado por la ciudadanía, sobre todo por los grupos de jóvenes que en absoluto siguieron los consejos municipales y llevaron botellas de cristal y latas.
Y una vez derramado el líquido -cava, sobre todo, pero también sidra, cerveza, vino, kalimotxo o variopintas mezclas-, más por la ropa o el cuerpo que en la boca, dejaron los vidrios repartidos por la el suelo y no en los contenedores.
«Batalla perdida», lamentaban empleados de la empresa FCC, encargada de dejar, o al menos intentarlo, la plaza limpia y reluciente para que la comitiva que debía asistir a las Vísperas lo hiciese sin demasiados problemas, sin tener que sortear cristales en su recorrido hasta la iglesia de San Miguel. Los 66 operarios tuvieron trabajo «para dar y regalar», decía uno de ellos, porque las botellas y la basura se acumulaba en diferentes puntos. Se recogieron 16.520 kilos
Doce jóvenes voluntarios de Jesús Obrero también trataron de contribuir a una limpieza rápida. Dos de ellas, Maitane y Marta, iban bien preparadas, con guantes y botas «para no cortarnos con los cristales». Mano a mano, llenaban los cestos de botellas para luego descargarlos en los trece contenedores.
Trabajo en equipo
Mientras estos voluntarios iban en pareja, los trabajadores de limpieza a veces se unían en grupos de seis para, todos al mismo tiempo y con la ayuda de las palas de arrastre, empujar hasta los camiones y remolques los montones de vidrio. Cuatro baldeadoras, ocho barredoras, tres equipos de recogida y tres auxiliares fueron los medios mecánicos utilizados. Aunque también los operarios de FCC se ayudaron de los numerosos carros de supermercado que los jóvenes llevaron hasta la plaza para transportar su 'cargamento' líquido.
Bien es cierto que el calor era la excusa perfecta para verse en la 'obligación' de llevar bebida fresca a la plaza. Por ello también muchos de los asistentes al Txupinazo fueron con pantalones cortos o calzado poco apropiado -sandalias e incluso bailarinas-, a pesar de las indicaciones del Ayuntamiento de ir con calcetines o pantalones largos para evitar los cortes.
Queda, por lo tanto, un reto por delante. Que el 4 de agosto de 2012 el descenso de Celedón sea noticia, sobre todo, porque el número de botellas en la plaza de la Virgen Blanca desciende de manera considerable. Aunque bien es cierto que por algo se empieza.