JUAN C. BERDONCESVITORIA.12/08/2010
Menos mal que del contenedor no paso a la sartén y después a la barra. Porque el chorizo fresco -aparentemente- que fue encontrado por inspectores del Departamento Municipal de Salud y Consumo (Demsac), en el recinto ferial de Mendizabala durante las recientes fiestas de La Blanca, tenía como fecha de consumo preferente... ¡el pasado mes de septiembre! O bien el embutido seguía en el contenedor decomisado en el mesón desde las fiestas de 2009, o bien llegó hasta Vitoria con un año de retraso.
Fue una de las incidencias registradas dentro de los controles practicados en 290 establecimientos hosteleros de la capital -265 permanentes, 12 txosnas y 13 locales del recinto ferial-. También en ese citado mesón había alimentos almacenados a temperaturas incorrectas, que fueron retirados de manera inmediata.
«Los mesones constituyen uno de los focos más importantes de riesgo, por la cantidad de gente que reciben, las altas temperaturas y las características de los productos que venden, en su mayoría carnes y pescados frescos», explica el concejal de Salud y Consumo, Peio López de Munain. Por ello, añade, los controles en esos establecimientos deben ser «más exhaustivos si cabe».
Así ha sido a tenor de los resultados obtenidos, «satisfactorios» según el Demsac, porque «no ha habido ninguna incidencia reseñable». De hecho, no se ha producido ningún caso de intoxicación.
Más zonas controladas
El personal del área municipal de Salud y Consumo ha ampliado este año su radio de acción porque aunque ha inspeccionado locales sobre todo del Centro y el Ensanche también ha actuado en zonas como Reyes Católicos, Sancho el Sabio y Avenida de Gasteiz.
En cada establecimiento se ha seguido un protocolo de control con la inspección de las cocinas, de las prácticas higiénicas en la manipulación de alimentos, de los servicios y de las condiciones generales del local. La conclusión global es de una cierta mejoría respecto al año pasado. Aunque las deficiencias detectadas siguen siendo las mismas que en ejercicios anteriores: falta de protección y refrigeración de los pinchos, certificados de información o indumentaria incompleta de los trabajadores.
Inspectores del Demsac auditaron doce txosnas e incidieron en las condiciones higiénicas del mostrador, las cámaras y las prácticas de manipulación del personal en aspectos como identificar alimentos o utilizar vajilla desechable.
En cuanto a la venta ambulante -ha habido un aumento respecto a 2009-, se realizaron 54 intervenciones y se retiraron sombreros, collares, artículos luminosos, gafas, flores o pistolas de pompas de jabón, que fue el producto estrella. Aunque no se decomisó ninguna, sí ha habido quejas porque el jabón dañaba las prendas de algodón.
Sí hubo un caso de intervención de productos alimenticios cuando una persona preparaba en la calle pinchos morunos, que los cocinaba en una parrilla con brasas. Tenía cinco kilos de carne, troceada y especiada, en un cubo de plástico. Personal del Demsac los destruyó de inmediato delante del vendedor.