LUIS LÓPEZ | VITORIA11/08/2009
La sangre de 'Goiko' es chivata. No es que este blusa de Bereziak tenga muchos secretos, porque durante la última semana EL CORREO ha seguido sus pasos. Día a día. Farra tras farra. Rubén Goikoetxea -que así se llama este hostelero, peluquero y operario de carga y descarga en el aeropuerto de Foronda- ha dado cuenta a los más de cien mil lectores de este periódico en Álava de cada comilona, de cada paseíllo, de sus escasas horas de descanso. Aunque no de todas esas copas, cañas, carajillos y demás tragos. «No puedo llevar la cuenta», se sincera.
Durante casi una semana ha vivido al límite, y para saber cómo se queja su organismo, fue sometido a un análisis de sangre antes de comenzar las fiestas en el Laboratorio Doctor Oquiñena. Ayer volvió a encontrarse con la jeringuilla. Y la sangre, como es chivata, habló.
'Goiko' llegó al laboratorio de gaupasa. En principio, debería haber entrado a trabajar a las cuatro de la mañana en el aeropuerto, pero no fue necesario. Así que, tras la subida de Celedón, continuó el cachondeo hasta bien entrada la mañana. «Como es el último día, la gente sale a romper, a reventar». A las nueve, en ayunas, recibió el pinchazo. Luego, sobredosis de cruasanes frescos para recuperar.
Cuatro horas después, el doctor Enrique Oquiñena repasa los resultados. «El hígado no se queja», dice. Los indicadores de turno están correctos, igual que la semana pasada. 'Goiko' ha absorbido correctamente las cantidades de alcohol ingeridas porque, lo reconoce él mismo, «estoy acostumbrado a salir de juerga y meterme caña».
Chorizos y cangrejos
Pero la incidencia de las grasas es otra historia. Los triglicéridos se disparan desde un valor de 53 la pasada semana a los 137 de ayer. Chuletones, chorizos, cangrejos, «todo con sustancia», se agolpan en sus arterias. «Con una dieta de una semana esto se regulariza», tranquiliza el doctor. Será a partir de hoy, porque ayer el blusa despidió las fiestas con la cuadrilla «y nos hinchamos de chuletillas».
El colesterol también ha subido: de 220 a 241. Un valor normal para un hombre de sesenta años, dice el doctor. Pero 'Goiko' tiene 28. Para compensar esto será necesario un mes de alimentos desconocidos para el blusa durante la última semana.
También le hace falta descanso. El CPK subió de 109 a 377. Traducción médica: «Este indicador se eleva cuando hay un ejercicio excesivo para el que no está entrenado el organismo». Traducción de blusa: «Jarana, saltos, paseíllo, no dormir...». Aún así, 'Goiko' dice sentirse «de puta madre». Cansado y con dolor en los pies, «pero nada que ver con otra gente, que no puede ni andar». Él sí. Aunque no lo hará durante muchas horas porque llegó el momento abandonarse a Morfeo.