Boilur, la federación que agrupa a las sociedades gastronómicas de Álava, ha sido galardonada con el Celedón de Oro 2008. Una distinción que llega por su altruista labor en favor de la restauración alavesa, que el colectivo realiza desde 1988, entonces con el nombre de Gasteizko Elkarteak. Aunque si por algo es conocida la asociación es por las comidas populares que brinda en las ferias donde esté presente un producto alavés que promocionar. Su presidente, José Antonio Arberas, se muestra satisfecho con el galardón.
–Enhorabuena por el premio. ¿Qué significa haber obtenido el Celedón de Oro?
–Lo primero, hay que dejar claro que este premio no es sólo para mí. De hecho, pienso que será el año que más repartido va a estar el Celedón de Oro. Somos 64 sociedades, con muchos miembros cada una, así que la distinción es un reconocimiento al trabajo y la trayectoria de todos y cada uno de ellos.
–¿Cómo van a celebrarlo?
–Pues todavía es muy reciente y no hemos preparado nada. He hablado con muchos miembros de la federación y están encantados con él. Más de uno lo celebrará por su cuenta. El Celedón de Oro es el reconocimiento más popular e importante que te pueden dar en Álava, por lo que te puedo asegurar que lo vamos a festejar como se merece.
–La distinción se ha conocido a escasos días de La Blanca. Como experto gastronómico, ¿que menú aconseja para pasar bien la fiesta?
–Pues para esos días lo que mejor sienta son las cosas ligeras. Aconsejo comer ensaladas y verduras al mediodía, máxime con las temperaturas que estamos sufriendo, pero para las cenas, habida cuenta de que muchos vitorianos salen de juerga, es mejor comer fuerte. Con un buen chuletón se aguanta de fiesta toda la noche. Es lo mejor.
–Supongo que como en cualquier otro festejo que se celebra en la provincia, en La Blanca van a hacer alguna de las suyas, ¿no?
–Claro que sí. A nivel particular muchos de Boilur son blusas y realizan actividades relacionadas con la comida, pero limitadas al ámbito de su cuadrilla, concursos gastronómicos, comidas... Yo no salgo en ninguna, pero colaboro con varias. Para mí, las fiestas son para estar con mis hijos viendo la mayor cantidad de actividades posibles. Y para ver algún conciertillo por las noches.
–¿Y qué tiene previsto la federación de sociedades gastronómicas?
–El día 2 de agosto vamos a preparar el almuerzo para los ‘auroros’ que recorrerán las hornacinas del Casco Viejo, y para aquellos que se acerquen hasta el pórtico de San Miguel. Prepararemos unos pinchos de tortilla de patata, acompañados de vino de Rioja Alavesa. El día 5, tras el Rosario de la Aurora, haremos una chocolatada popular en la plaza de España y el 9, para despedir las fiestas, cocinaremos 4.000 pinchos de txistorra, que podrán degustarse a las siete de la tarde en la plaza de los Fueros.
–¿Con tanto ajetreo ya tiene tiempo para su familia?
–Es evidente que este trabajo supone un gran esfuerzo. Por lo cual el apoyo familiar es fundamental, de lo contrario sería imposible llevarlo adelante. Muchas veces incluso me echan una mano. Además, como se suele decir, sarna con gusto no pica. Hay mucho trabajo pero lo hacemos entre muchos. Pensamos que es importante poner en valor culinario el producto alavés, para promocionar nuestros productos. Yo soy la cara de la federación y quien se encarga, un poco, de coordinarla. Nada más. El trabajo del día a día es cosa de todos.
"Hemos ideado una fórmula 'absolutamente científica' para decidir, sin lugar a dudas, el concierto preferido de los vitorianos estas fiestas.