
El Regal Barça se impuso al Real Madrid por 40-39. / MITXEL ATRIO
Este fin de semana Bilbao es la capital del baloncesto. Mientras en el BEC se celebra la Copa del Rey, el pabellón de La Casilla acoge la Minicopa en la que jóvenes promesas del basket demuestran su talento y esfuerzo para conseguir el título copero.
Las gradas de la cancha bilbaína se tiñeron ayer de los colores de los ocho equipos clasificados-Fundación Bilbao Basket, Baskonia, Real Madrid, Regal Barça, Cajasol, DKV Joventut, Asefa Estudiantes y Valencia-. Los padres y seguidores se dejaban la voz por animar a los chavales que lo daban todo en la cancha. «Está muy ilusionado, es una experiencia que todos deben vivir», afirmaba Fernando Pargas, venido desde Aranjuez para animar a su hijo, el número 8 del Estudiantes.
La edad no fue importante para poder animar a los equipos. Niños, y mayores lo dieron todo desde las gradas. Ramón Gras es un ejemplo de ello. A sus 72 años vino desde Barcelona para apoyar a su nieto, el número 8 del DKV Joventut. «Tengo tanta ilusión como él», confesaba mientras miraba atentamente a su nieto. Josefa Rivas, de 74 años, y María Rosa Franco, de 78, viajaron para ver la Copa en el BEC y antes decidieron pasarse por La Casilla para animar a los chavales del Regal Barça. Ambas pertenecen a la Peña Meritxell de Barcelona y lo dan todo por animar a su equipo vaya donde vaya, de hecho han viajado por multitud de países -Eslovenia, República Checa, Lituania...- acompañando a su equipo. «No somos nada chulas pero el Barça ganará ambas copas», declaraban enfundadas en los colores azul y grana.
La de ayer fue una jornada decisiva y eso se notó en el número de aficionados -alrededor de 500- que se acercaron hasta el histórico Pabellón de La Casilla, donde hoy se disputará la final entre el Regal Barça y el DKV Joventut -12.00 horas- y el tercer y cuarto puesto -10.00horas- entre el Valencia y Surne-Fundación Bilbao Basket, después de ganar ayer al Cajasol.