Decepcionante derrota del Bilbao Basket en 'su Copa'. Muy pocas ideas en ataque y demasiadas facilidades las ofrecidas por los locales para poder doblegar a un Caja Laboral que se sobrepuso a la baja de Splitter y realizó un partido muy serio.
Agarrotado
El Bilbao Basket comenzó el encuentro demasiado agarrotado. Parecía como si le pesase su condición de local y una responsabilidad mal entendida. Le costó un mundo al Bizkaia conseguir buenos tiros en la primera mitad. Muchas pérdidas, malas elecciones de tiro y malos porcentajes tuvieron como resultado los once puntos anotados en el primer cuarto. Los cambios defensivos en las acciones de bloqueo directo crearon muchos problemas al ataque local y el recurso de surtir de balones a Mumbrú en el poste bajo tampoco tuvo ningún éxito.
Paso atrás
Llegaba el Bizkaia a estos cuartos de final en línea ascendente, del mismo modo que el Baskonia se plantaba con dudas y la importantísima baja de Splitter. Con estas premisas ni el más optimista de los aficionados vitorianos esperaba un partido tan cómodo. Una derrota ante el Caja Laboral nunca puede tacharse de fracaso, ni mucho menos, pero el juego y la imagen ofrecida por los locales nos retrotraen a meses pasados y son un claro paso atrás en el crecimiento del equipo de Katsikaris. Ahora sólo queda esperar que este contratiempo no afecte mentalmente al Bilbao Basket de cara a lo verdaderamente importante: su lucha por mejorar en la ACB.
San Emeterio
Clase magistral de fundamentos del alero del Baskonia. San Emeterio tomó la responsabilidad ofensiva y lideró a los Ivanovic anotando tanto cerca como lejos del aro. A pesar de las constantes rotaciones, ningún defensor local logró incomodarle y por ahí vinieron buena parte de los problemas.