Poca historia ha tenido el primer partido de cuartos de final en el cuadro masculino.
Roger Federer ha sido una apisonadora ante el croata Ivo Karlovic, verdugo de Fernando Verdasco en octavos. El número dos del mundo no ha dado opciones a su rival y ha vencido en tres sets por un resultado de 6-3 7-5 7-6(3). Con esta victoria, el tenista suizo se coloca en las semifinales de Wimbledon.
Tras borrar al croata Ivo Karlovic, vigésimo segundo favorito y verdugo del español Fernando Verdasco, además de máximo anotador de "aces" de esta edición (con 160 en total, tras anotar 23, 21 con su primer servicio), Federer se enfrentará ahora con el ganador del partido que libran el alemán Tommy Haas y el serbio
Novak Djokovic, cuarto favorito.
Ambos jugadores comenzaron tuteándose. Ninguno erró con su saque y empezaron, ambos, haciéndose un juego en blanco con 40-0 para un juego iguales. El helvético, que firmó 7 "saques directos" y cometió 7 errores no forzados -Karlovic incurrió en 17-, volvió a ser en la Central el rostro de la tranquilidad. Ni rastro del Federer al que hace seis meses se le notaban síntomas de angustia o de "pánico", como él mismo indicaba en este Wimbledon.
Exhibición de FedererEl segundo favorito del mundo tardó unos diez minutos en conseguir quebrar el saque arrollador del croata, un hombre que apabulló al madrileño Verdasco en octavos de final, para ponerse por delante con 1-3. Y a partir de ahí, marcó las pautas del encuentro el Federer que domina en esta superficie y que se apuntó, en 23 minutos, por 6-3.
El primer servicio de Karlovic funcionaba sin mácula -como indica el número de "aces" anotados- mientras Federer, exhibiendo un gran tenis en la "Catedral", no cejaba para encontrar las debilidades de su oponente, que empezó el segundo set con gafas de sol. El suizo fue muy sólido en todos los aspectos de su juego y aprovechó sus dos bolas de break en todo el encuentro para romper al croata. Hizo gala de un gran resto para apuntarse también el segundo parcial por 7-5, en un set que duró más que el primero, 38 minutos, en el que el helvético rompió a un Karlovic que opuso una férrea resistencia para evitar llegar a la "muerte súbita".
En la tercera manga, muy reñida y en la que el helvético no logró hacer ningún "break" al croata, no quedó más remedio que resolver el duelo en un "tie-break" que se llevó finalmente por 7-3.
Tras ganar el partido y pasar a las semifinales, Federer admitió que le había resultado un encuentro "duro". "Con él no hay intercambios y esto lo hace difícil. Mentalmente es duro jugar contra él aunque ya me esperaba un partido complicado y no es fácil romperle aunque lo he hecho en dos ocasiones", comentó el helvético.
Federer reconoció que para él las estadísticas son "importantes" y se mostró muy contento con haber logrado "llegar a tantas semifinales consecutivas". "Es genial haber podido jugar de forma consistente y esta semana ha sido fantástica. Estoy muy ilusionado", apuntó el número 2.