
La marea negra también vibró y sufrió en el último partido. / BORJA AGUDO
Victoria del Bilbao Basket en el partido que nadie quería jugar. Con mucho más espectáculo en la grada, lo de la 'marea negra' no tiene nombre, que sobre la cancha. El Bizkaia corrigió el rumbo tras una mala primera mitad y superó a un Panellinios que aguantó lo que le duró la gasolina a su escasa rotación.
Afición
Lo más destacable para el Bilbao Basket durante esta Final Four ha sido la impecable actuación de sus aficionados. Si lo del sábado fue para enmarcar, lo de ayer quizá tiene todavía más mérito habida cuenta de la intrascendencia del partido. Tras la inmensa decepción del sábado, los de Katsikaris estaban obligados a devolver parte de la deuda contraída con su parroquia para no convertir lo que podía haber sido un fin de semana de gloria en un calvario. Y la verdad es que durante los primeros 20 minutos no lo consiguieron al no acabar de arrancar su maquinaria. Tras el descanso, Katsikaris buscó un cambio de dinámica con una zona 1-3-1 que activó en parte a sus pupilos y, aunque tampoco supuso una grandísima dificultad para los griegos, consiguió meter en el partido a su equipo. Un Bilbao Basket nuevamente muy fallón desde la línea de tres puntos.
Nombres propios
La derrota del sábado tuvo varios protagonistas, entre ellos Mumbrú, muy poco fino; Moiso, con una intensidad inicial hasta ahora mostrada con cuentagotas; Banic, cuya escasa presencia sobre la cancha sorprendió tras recibir el galardón de MVP de la competición. Ayer, el catalán y el croata repitieron protagonismo, en este caso positivo. Además, Seibutis disputó minutos en el puesto de base, como prueba ante la posible baja de Javi Rodríguez en Liga ACB, y Javi Salgado descansó más de lo habitual de cara al sprint final de la temporada.
Un final en el que la franquicia bilbaína se juega el último de los objetivos que se marcó a principio de temporada: su entrada en los play-off por el título de Liga y su participación en competición europea la próxima temporada. Sin duda, la aportación de la afición del BEC será fundamental para lograrlo y por lo visto durante el fin de semana en Gasteiz no cabe duda de que estará ahí para arropar a su equipo.