Una ciudad devastada

A primera hora de la tarde del 26 de abril de 1937, los ciudadanos de la villa vizcaína de Gernika sufrieron el bombardeo de la Legión Cóndor en uno de los episodios más crueles de la Guerra Civil Española. La localidad quedó completamente devastada. Se estima que el número de víctimas fue de entre varios cientos y un millar. Para más humillación, si cabía, la propaganda franquista difundió que la ciudad había sido incendiada por el bando republicano, que en una práctica de tierra quemada había arrasado Gernika en su huida hacia el norte. Picasso inmortalizaría poco después el sufrimiento de los ciudadanos vascos en su obra más conocida.

Fuentes: Archivo, Gernika Gogoratuz